jueves, 30 de octubre de 2008

Peste





Las hadas no mueren, se convierten en ratas.
Si pierdes tu fé , mereces la peste.

miércoles, 6 de agosto de 2008

AIRE MIS PULMONES Y LOS SUJETILLOS TRILLADORES.




Amanecí constipado, con las uñas azules, poca fuerza en mis manos, con los ojos entornados al cielo y con el pecho adolorido.
El doctor me mando docenas de medicamentos que prometen a mi vida ser normal con unos pulmones medianamente saludables.
Sin embargo el problema no esta en ellos, ni en el cigarro que alguna vez disfrute, ni en las hogueras donde quemo el amor del mundo para que se mueva la luna.

El problema es el aire que respiramos, y fuera del hollín que despiden los carros… es que todo ya esta suspirado.

Suspirado por sujetillos amañados, irresponsables y tarados. Que han hecho del aire porquería, por que dedican la expresión a eventos inoportunos y trillados. Como cuando se les acaba el dulce del raspado, ahí en medio de la calle se quedan quietos, ven el hielo sin sabor y suspiran, o los que lo hacen por que el día es alegre y ellos no, viceversa, los que ven el día triste y le acompañan en la melancolía.

Suspirar debería ser arte, o mejor aun , una licenciatura cara, con beca al que tenga vocación de añorante, visionista, soñador fehaciente de la ciencia inexacta, quizás esotérica, que maneja a su cabeza.

Indiscutiblemente suspirar debería estar regulado, para que el aire de las calles, del metro, de la tienda en el pasillo 2, en los puentes, en los campos que se les dice campos más por ser concurridos que por tener árboles frondosos. Sea limpio, por que uno se cansa , ya que al suspirar con motivo, se traga el patetismo de la gente y hacer esto es como el estornudo interrumpido, la risa ahuyentada por un susto, un mal libro de 500 hojas, o un truco de magia que todos nos sabemos.

Solicito aire puro para suspirar y sentirme liberado.

NOTA:

Mi neumologo dice que tendre una vida normal... Pero bien decia King en la tormenta del siglo- cuando te dicen que el mundo se acaba, te venden cereal. Si te dicen que todo esta bien , hay que preocuparse.

Queridos lecotes, el chayotito amarillo esta de vuelta

viernes, 20 de junio de 2008

Ciclo consumado

Despunta un alba pandemonica en los horizontes de una tierra, que desolada clama amor.
Docenas de miles de millones de vidas no prestan ni la más mínima de las atenciones a aquello que sufre por mantenerles vivos.

Yo toco delicadamente una flauta rota de sonido dulce pero de notas que no afinan, esto, encima de un pequeño monte de basura; Esperando que sane la tierra o que me devoren las ratas, sin embargo las ratas miedosas se esconden en latas mientras las almas de mundo procesan todos los pecados que han de dictarle al señor.

El diablo llora de risa y los Ángeles de tristeza…

Una niña de vestido azul,camina despacio por las calles deshabitadas de lo que fue una ciudad, deja de preocuparse por sus padres que murieron, deja de sentir hambre. No tiene miedo, sin embargo lo único que le incomoda es que su ángel murió de sed dos cuadras atrás.

No hay final, todo se recicla. Seremos abono.

lunes, 28 de abril de 2008

Pienso


Pasa que de repente el cielo suspira su melancolía antes de su llanto. Luego llueve y no sabiendo que decirle porque sufre por tantas cosas , nos ponemos a pensar inmersos en el sentimiento oxidado y lento y triste que danza perezosamente bajo las lagrimas del firmamento. Lo que resulta fatigoso para el pensador, por que con ese escenario difícilmente uno puede imaginar otra cosa fuera de los amores inconclusos , de los tiempos benevolentes, de ese mundo que nos deja por que nos hacemos viejos, tontos al querer aprender más, sin saber que nunca sabremos suficiente.

El aire se hace pesado, como las ideas que fluyen tan lento que podemos detectar todos sus errores, todos , tantos como para no poner en marcha ninguna y de nuevo sentarnos a pensar.

Pesar, en escribir, en cantar, en leer, en reir en aprender algo nuevo en la oscuridad, pero de tanto pensar nos quedamos dormidos.

Estos meses son tan productivos, nunca pienso tanto en todo el año.

viernes, 18 de abril de 2008

pupilas nubladas

Se desvanecen poco a poco los sueños y las cataratas en los ojos del alma cunden sus pupilas. De esta manera no sabe a donde ir, y no avanza por que tiene miedo a chocar con la cabeza, que si de por si dura ahora es de piedra.

lunes, 7 de abril de 2008

jueves, 3 de abril de 2008

Destino figurado

Se desmoronan los relojes y sigo sintiendo que el viento no avanza.
La sangre que se satura en las venas revienta las paredes que conducen la vida,
pero la vida no se sostiene de razón biológica ni matemática.
Ella es y solo es, no pertenece al hombre;
Hasta la propia mano es herramienta de ese dios cauteloso
que arrebata la fuerza justo cuando él lo desea.

En vano es el suicidio.
En vano es la agonía propia que encarna a un ser patético.
En vano nos negamos a la cura que es fácil,
mientras nos revolcamos en la inmunda
suciedad que deja la tristeza a su paso.

La depresión es gris azulado.
Lo azul por las lagrimas que bebe de los
ojos del incauto que se deja llevar por sus juegos
y el gris por que ella misma es un pedazo del cielo encapotado.

Bajemos al infierno
a suspirar sulfuro
y regresemos ala tierra
a exhalar tabaco.

No hay final que controlemos,
no se juega al azar con la
sincronía del universo.

La muerte es sólo el final del eslabón
de una cadena de la que pendemos todos
y que nadie puede cortar.

sábado, 29 de marzo de 2008

carmesí

Si el alma se queja, se adormece el cuerpo y todo se llena de sangre.

jueves, 13 de marzo de 2008

viernes, 7 de marzo de 2008

El lenguaje primario.

Mas allá del sonido estructurado y codificado, sabemos que el lenguaje corporal es la comunicación por excelencia de todo ser vivo. Éste llega por el sentido más desarrollado del hombre: La vista.

Recuerdo que Darwin al examinar los ojos dijo – Esto no puede ser obra de la evolución- Pero no es eso de lo que quiero escribir en este momento. Quiero hablar de la comunicación más vieja y ancestral que pueda conocer el hombre. La comunicación arbórea.

Resulta y he comprobado que dos árboles del mismo tipo, con un espesor similar y con una altura casi idéntica no se dejan mecer de la misma manera por el viento. Podría ser una solución fácil y rápida al problema si nos guiamos por una explicación científica. Pero abramos nuestro tercer ojo y observemos detenidamente la danza de estos.
Uno podrá simplemente mover las hojas y el otro mecer la mitad del tronco con un mínimo de aire. O trazar diferentes danzas inclusive con viento en contra.

Así que en la actitud más pseudos científica el Chayotito amarillo afirma que los árboles hablan. Y esto me lleva a recordar un texto que escribí para un concurso a cerca de los centinelas del mundo.

No trató de imponer una teoría, sino simplemente inyectarles esa curiosidad para que aparquen dos minutos de su día a observar a los árboles.

Y les regalo el escrito que mencione.

Centinelas del mundo

Somos vanos y en nada nos transformamos;
no ellos, ellos no, nunca.
Su estadía en este mundo no es efímera
como la nuestra; Fugaz, simple.
Por eso somos polvo y en ello retornamos,
austero olvido... melancólico final el nuestro.

Ceniza: Tinta con la que su despedida queda firmada,
sellando con la única heredera del fuego, un fuego que
cierra ciclos, añoranzas...
Que no consume madera, sino leyendas,
años que en su corteza como armadura se impregnan.

Los árboles son centinelas del mundo,
soldados de Dios que firmes observan como el tiempo envejece y
que erguidos esperan al frente el cruel ataque del hombre...
Que arranca, destruye, mata... Al final de la batalla
observo sus rastros, paisajes sin sombra se levantan
y el espíritu de los guerreros, por primera vez en siglos... se calla.

Ahí está el eco de lo que un bosque fue...
Sobreviven, desterrados de la tierra que fundaron
y aún así, se oye como nos gritan sus recuerdos
Esperando que encarnemos sus historias... sus cuentos.

Alejandro García

Crisis.

Enmarañados caminos tropiezan con mí andar. Todos se visten y calzan con la penumbra característica que se dibuja en la mirada de los locos.

Se vive solo cuando hay seguridad en los pasos que atraen al destino. Los que disfrutan su apoyo con la tierra, los que suenan y retumban más fuerte que el corazón del mundo.

Hacia donde caminar. Todo parece sensato, sinembargo la incertidumbre podría aferrarse a mi cráneo de por vida. Migrañas de dudas y jaquecas violetas predecirían a mi muerte. Oh Dios de mi FE, ayúdame , señálame , alúmbrame.

Estoy en crisis.

domingo, 24 de febrero de 2008

Naufragio.

Duele saber que escuchan
pero no levantan la mirada.
Es triste saberte nube,
entre la bóveda y los mares.

Más doloroso es mirarte demonio,
por sus inestables emociones,
por su ignorancia arrogante.

Lloro. Mas ya no duele.
Caen lágrimas que rompen
y me arrepiento de arrojarlas,
por que alimentan su barbarie.

Ambos continentes me reclaman.
Llevo años naufragando entre
sus mares.
No conozco tierra firme. Mi balsa se
Carcome con la sal del agua, pero he
perdido el mapa.

Se a donde quiero llegar,
Es ahí donde mis sueños
aterrizan sus cansadas alas
rotas.

Si no llegó ahí, no quiero otro lado.
Si es otro el destino prefiero morir.
Si muero lo haré sonriendo,
si sonrío estaré feliz.
Porque morí antes de ahogarme
en una tierra ajena después del naufragio.
Donde raíces y ramas de árboles crecen erectos
Donde las piedras son planas o esferas,
Encontrando caminos eternos de horizontes
que reflejan el materialismo ideal de los que habitan
y no viven.

martes, 12 de febrero de 2008

De la despreocupacion y la ciencia.

Viajé al cielo a hablar con Dios
pero estaba dormido.
Le jalé las orejas,
le hice cosquillas,
grité en su oído,
Y después de cien mil travesuras,
Contesto adormilado diciendo
-¿Qué quieres?-

Quizás todos se dedican solamente a pedir cosas
y esta cansado, pero yo iba a reclamarle un error.
Cuando se enteró de esto, se acurruco de nuevo y me dijo.
-Dile a la ciencia que lo arregle-


A final de cuentas la ciencia remienda los errores de Dios

Despierta.

Se derrumban las catedrales,
paredes se deshacen y las estatuas antes erguidas
corren desesperadas.

No es que falte fe, lo que nunca hubo
fue a quien dirigirla.
Ahora en su poder cree el hombre.
El cimiento de los templos no soporta su peso.

La humanidad despierta.

sábado, 9 de febrero de 2008

Numeros y agua

Se rompió el horizonte en doscientos fragmentos,
se olvido nuestro nombre , nuestra historia.

Veinte mil doscientos trece años cantamos en silencio.
En un solo día no pudimos prender fuego;
Pasión en los corazones y entender el susurro del espíritu.

Cuatrocientas quince lagrimas al minuto, por par de ojos,
multiplicado por la humanidad crearon un mar negro y vagabundo
en el que naufragan nuestras almas por el infinito.

Mueren ahogados los sueños y las almas se deshidratan.

Y se oyen llantos como violines. Pero dios no quiere escuchar.
Nunca se le dio eso.

martes, 22 de enero de 2008

Josué



Recuerdo bien ese día, caminaba como de costumbre por aquellas calles atestadas de personas sin rumbo que se dirigían hacía donde su rutina les dictaba. Hacia frió y un horizonte gris despertaba con el sol, que tenuemente lograba traspasar por aquel oscuro firmamento. Lo escudriñaban toneladas de nubes perezosas, excelentes transmisoras de un melancólico estado de ánimo contagiando a todo aquel que por debajo de ellas se situase.

Entre empujones, pisotones y malas palabras, era imposible no hacerce del mal humor, desesperación y la prisa mecánica que como ántrax se esparcía en esa atmósfera. Hacia el norte y hacia el sur se pintaba monocromáticamente una avenida, mas con el pisar cotidiano de manadas de gente, se hacía pedazos. Pareciese ver llorar las paredes de los edificios que se levantaban para adornar los laterales del sendero, más no de tristeza, sino de desesperación al no poder voltear la mirada a ninguna otra parte.

El sonido ambiental era exquisitamente aburrido… de vez en cuando, se podía escuchar el toser de alguien a contra calle, o el rosón al piso con el zapato del peatón de enfrente a punto de tropezarse con su pie izquierdo; o mejor aún, el rechinar de las llantas de un carro que no pudo detenerse ante el fabuloso camuflaje del bache que coronaba la esquina.

Algo hizo especial ese día, entre toda esa masa de “dizque humanos”, alguien se atrevió a dar una carcajada… Resonó por toda la calle, todos quedaron paralizados ante aquel suceso. Muchos salían de su rutina y les daba miedo, pero la burla, que manaba de algún lugar no cesaba. Lo peor es que me daba risa escuchar ese descarado sonido.

Decidí ir contra corriente, empujando, apisonando, arañando, golpeando; abriéndome paso, pero no para llegar a donde todos querían, sino para alcanzar lo que todos temían. Quería saber de donde provenía aquella siniestra expresión de alegría. Anduve así durante un par de minutos y por primera vez me salí del sendero recto. Al seguir aquel abrupto sonido me vi obligado a dar vuelta a la izquierda.

Vaya que era raro, era un pequeño callejón en penumbra, se abría brecha haciendo tangente de profundidad a tres metros de la calle principal. Extraño sitio había encontrado, lleno de sombras y agua fría regada por todos lados.

No resultaba difícil de creer, que un loco se refugiase en el rincón oscuro de un callejón olvidado, pero quería saber más a cerca de ese, caminé lento hacia él, me senté a su lado. Ya no reía, estaba en silencio como todo el lugar… parecía aislarse del entorno. Me atreví a preguntar -¿Quién es usted?- pero no contestó, prefirió llevarse el dedo a los labios en señal de silencio. A pesar de la aparente grosería no pude retirarme, pues mi curiosidad predominaba ante mi juicio común.

-Ya está- respondió el misterioso personaje. Al salir de su transe, movió la cabeza y así la figura de su rostro pudo sacudirse de las tinieblas que lo envolvían. Para mi sorpresa, no era un viejo. Tenía aproximadamente 20 años, de cabello rizado y enmarañado, ojos bien abiertos, de mirada penetrante, algo ñango y de postura triste. ¿Que hacías? –pregunté. Se tardo un par de segundos en contestar. Cuando lo hizo fue de una manera tan cortante que por mi mente pasaron infinidad de insultos para dedicarle. Él contestó – pensaba- Ante la fría respuesta decidí retirarme y seguir mi camino – qué tipo tan insoportable- pensé. Antes de que pudiera hacer el instintivo movimiento de pararme prosiguió con su respuesta. Pienso en… sabes, escuché a alguien decir – con sueños no se pagan facturas- y en eso pienso: cómo pagar mis facturas con mis sueños.

Me quede perplejo ante la respuesta de aquel. Pareciese que podía ver más allá de lo que mi mirada reflejaba, porque se adelantó y comentó rápidamente – Me reía hace un momento por que al interrogarme, me di cuenta de que ellos nunca podrán comer de sus sueños- hubo una pausa y señaló a la calle principal donde miles transcurrían con la cabeza en alto, pero sin poder ver el horizonte, pues el cráneo del de enfrente lo impedía.

Volvió a reírse hasta que le dolieron las entrañas y guardó silencio de nuevo. ¿Qué haces aquí?-cuestioné- Definitivamente es mejor estar aquí que allá – y señaló a donde caminaban sin cesar. En un ultimo intento de forzar la plática se me ocurrió preguntar ¿no te sientes sólo?, sentí que le brillaron los ojos, aclaró su garganta y comenzó.


Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre — ¡qué bueno!— han de estar solos.

Deberíamos ser todos como Sabines utopisaba a la gente, sin Dios, sin Diablo !vacíos¡ pero de una costilla a otra. Siendo peatones por no ser soberbios, como Adán y Eva: ingenuos, no estúpidos. Observando las estrellas en el día; admirando el entorno, su crecer… -él, suspiro profundamente y continuo-

Los edificios no crecen, las estrellas ya no se ven por el humo del progreso : smog… la gente no mata a sus sueños; por que un sueño muere cuando se hace real. Y si no los hacen realidad no pueden pagar sus deudas con ellos.

Chasqueo los dedos y dijo –Ya sé… aniquilemos a unos cuantos -estaba estupefacto mientras razonaba todo lo que decía, el tipo metió su mano a un morral que le colgaba de lado y saco una libreta, una pluma y empezó a escribir.

Aprendamos a tocar violín- ¿Para que?-por instinto pregunté - y con voz jovial dijo – para cuando nuestra voz no sea suficiente, él hablé por nosotros. De paso construyamos uno. Estas loco –dije – no sabemos nada de construir violines. No hay imposible- dijo casi gritando de felicidad. ¿Para que construir un violín?. – Me contesto ágilmente- será… será como la casa de madera donde descansará nuestra alma.

Siguió apuntando en su libreta de manera expresa las características de su instrumento imaginario. –Escribamos un libro-¿un libro? – De nueva cuenta no sabía que le sucedía - Si, siempre quisimos estudiar medicina, más la buena lectura cura mejor que cualquier medicamento.

¿Cómo rayos sabía que quería ser médico? – estuve tentado a preguntarle, pero, no hallé la oportunidad puesto que no dejaba de hablar eufóricamente. – rompamos nuestras cadenas y recorramos el mundo sin grilletes que arrastrar. Aprendamos de lo que ven nuestros ojos, no de lo que mide la lógica. No midamos el tiempo, vivámoslo. Veamos en lo feo lo bello y en lo oscuro la luz y si lo más oscuro es interesante dediquémosle también una mirada.

Hasta ese momento no me había dado cuenta de que hablaba con migo mismo. Que él, tenia la capacidad de gritar mis sueños reprimidos, de reírse de si mismo, porque caminó con los ojos cerrados como los demás. Le pregunté ¿Que hago si nos critican y con sus lascivas palabras agobian mi inspiración?… por primera vez se quedo serio, suspiró, yo quise hablar, pero al igual que la primera vez, me interrumpió llevándose el dedo a los labios. Ya sé –gritó de emoción- caminemos por el mundo, hablando a quien nos hable, respondiendo a quien nos pregunte… si ves que alguien se tambalea empújalo, pero si encuentras a quien se aferre al mundo ayúdalo a sostenerse. Pareceremos huraños por fuera, más amigo sincero se encontrara él que por las apariencias no se deje engañar; así quien de critique lo hace sin fundamento alguno.


Estaba ahí, tirado en el callejón, hablando con mi reflejo en un charco… bastaba volverme loco para comprender la realidad que me aplastaba, me agobiaba, y marchitaba poco a poco. Resulta que este soy yo, soñador, aventurero, artista, demente… un triste que ve a colores, un alegre sin horizonte, un amante en “Mi” sostenido, un esclavo de la breve filosofía que mis cegatones ojos ven y mis huesudas manos atrapan cual si fuese agua de un rió enardecido.

Hoy camino buscando el sol en la noche, aleteando en el agua y nadando el cielo, contándole cuentos a la luna para que no se duerma. Haciéndole cosquillas a las sombras para que parten el silencio con sus risas… Busco a Dios para preguntarle que es lo que más odia y al diablo para que me cuente su chiste blanco favorito. Me como los atardeceres bruscamente con mordidas asesinas, apresurando la noche, para acariciarle sus cabellos a la muerte justo antes de dormirme. Vuelo con dragones, nado con leviatanes y tomo él té a media noche, con mi muy querido… demonio custodio.

Por profesión soy un comunicador de sueños, por afición soy luthier. Mi hobbie: Ser el personaje de mis historias y mi obligación… ser yo, Josué




* Luthier , Antigua profesión , también conocida como laudero. Que es aquel que se relaciona directamente con la construccion y reparacion de instrumentos musicales.

domingo, 13 de enero de 2008

Del orden , del cielo y la libertad

Quiero volar -Él dijo- más el cielo detestaba su precencia.
Así en un burdo ataque soberbio, gritó.
!!No eres suficiente.!!!revientan mis alas tu espacio,
libertad es mi aleteo y en tu orden...
no cabe tal cosa.