Amanecí constipado, con las uñas azules, poca fuerza en mis manos, con los ojos entornados al cielo y con el pecho adolorido.
El doctor me mando docenas de medicamentos que prometen a mi vida ser normal con unos pulmones medianamente saludables.
Sin embargo el problema no esta en ellos, ni en el cigarro que alguna vez disfrute, ni en las hogueras donde quemo el amor del mundo para que se mueva la luna.
El problema es el aire que respiramos, y fuera del hollín que despiden los carros… es que todo ya esta suspirado.
Suspirado por sujetillos amañados, irresponsables y tarados. Que han hecho del aire porquería, por que dedican la expresión a eventos inoportunos y trillados. Como cuando se les acaba el dulce del raspado, ahí en medio de la calle se quedan quietos, ven el hielo sin sabor y suspiran, o los que lo hacen por que el día es alegre y ellos no, viceversa, los que ven el día triste y le acompañan en la melancolía.
Suspirar debería ser arte, o mejor aun , una licenciatura cara, con beca al que tenga vocación de añorante, visionista, soñador fehaciente de la ciencia inexacta, quizás esotérica, que maneja a su cabeza.
Indiscutiblemente suspirar debería estar regulado, para que el aire de las calles, del metro, de la tienda en el pasillo 2, en los puentes, en los campos que se les dice campos más por ser concurridos que por tener árboles frondosos. Sea limpio, por que uno se cansa , ya que al suspirar con motivo, se traga el patetismo de la gente y hacer esto es como el estornudo interrumpido, la risa ahuyentada por un susto, un mal libro de 500 hojas, o un truco de magia que todos nos sabemos.
Solicito aire puro para suspirar y sentirme liberado.
El doctor me mando docenas de medicamentos que prometen a mi vida ser normal con unos pulmones medianamente saludables.
Sin embargo el problema no esta en ellos, ni en el cigarro que alguna vez disfrute, ni en las hogueras donde quemo el amor del mundo para que se mueva la luna.
El problema es el aire que respiramos, y fuera del hollín que despiden los carros… es que todo ya esta suspirado.
Suspirado por sujetillos amañados, irresponsables y tarados. Que han hecho del aire porquería, por que dedican la expresión a eventos inoportunos y trillados. Como cuando se les acaba el dulce del raspado, ahí en medio de la calle se quedan quietos, ven el hielo sin sabor y suspiran, o los que lo hacen por que el día es alegre y ellos no, viceversa, los que ven el día triste y le acompañan en la melancolía.
Suspirar debería ser arte, o mejor aun , una licenciatura cara, con beca al que tenga vocación de añorante, visionista, soñador fehaciente de la ciencia inexacta, quizás esotérica, que maneja a su cabeza.
Indiscutiblemente suspirar debería estar regulado, para que el aire de las calles, del metro, de la tienda en el pasillo 2, en los puentes, en los campos que se les dice campos más por ser concurridos que por tener árboles frondosos. Sea limpio, por que uno se cansa , ya que al suspirar con motivo, se traga el patetismo de la gente y hacer esto es como el estornudo interrumpido, la risa ahuyentada por un susto, un mal libro de 500 hojas, o un truco de magia que todos nos sabemos.
Solicito aire puro para suspirar y sentirme liberado.
NOTA:
Mi neumologo dice que tendre una vida normal... Pero bien decia King en la tormenta del siglo- cuando te dicen que el mundo se acaba, te venden cereal. Si te dicen que todo esta bien , hay que preocuparse.
Queridos lecotes, el chayotito amarillo esta de vuelta

