
Desperté asustado,
nuevamente estaba en mi cuarto.
Paredes frías imitando mis sabanas,
una ventana empañada por el vaho de mi cuerpo,
el firmamento de concreto en inminente caída
y la dulce voz de mi ordenador diciendo buenos días.
¿Es a caso la realidad tan obscena
cómo para responderle de la misma manera
cada vez que despierto?
Trato de hacer mía esa podredumbre
que viven en conjunto los mortales;
son mortales por que viven muertos
caminan muertos, no sueñan, simplemente mueren
De manera más profunda.
ay de mi.
Quiero asomarme por la ventana sin soltar
sarcásticas carcajadas al ver a la gente en fila
dirigiéndose a la carnicería para servir de alimento
a otros, antes de cumplir el mismo fin.
¿Escucharon? Dije fin, lo divertido es que no lo hay.
Siempre pisamos los mismos pasos, las huellas de los que
quisieron salir pero no lo lograron. ¿Acaso el final del camino
tangente, es una barranca llamada suicidio?
¡Total!
Nadie se da cuenta de que hay alguien a su lado
si este no le da un beneficio tangible.
¡Esperanza!... palabra del milenio
hace que cualquiera ESPERE a que otro haga
lo que a le corresponde. Por mi parte sólo ESPERO
que todos se mueran de manera repentina.
¿Qué nadie puede ayudarme?
Egoístas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario