viernes, 30 de noviembre de 2007

Tres centavos de Fe





Te cambio Fe por tres centavos de cobre.
yo se lo que necesitas
soy un contructor de dioses
de todas formas y tamaños
de cualquier color y textura
de fierro , madera , barro
tambien hago de aire, de fuego
los esculpo de piedra y de agua.


Te cambio Fe por tres centavos de cobre,
te contaré historias que expliquen el todo
tus dudas quedarán aclaradas.


Si quieres un dios bueno
el universo puede nacer de una flor
de una chispa de amor.


Si tu dios es artista
de inspiración nace todo
de cuatro gotas de pintura
de una danza secreta
o de una dulce poesía.


Si tu dios es sentimentalista
puede aparecer el cielo de sus lagrimas
de un suspiro añorante
de cinco minutos de reflexión
siete días de labor.


Si tu dios es guerrero
el todo es su sangre en batalla
o su lanza explosiva
o el sudor que arroja de un triunfo.


La fe no vale menos de 3 centavos de cobre
mas cobrar cuatro es un robo.
Basta con observar el entorno
para encontrar una respuesta
poco objetiva, que cuente lo que nadie sabe
que narre y describa lo incierto.


Alejandro García

jueves, 29 de noviembre de 2007

La estatua, tu sonrisa y tu mirada



Camino despacio, deslumbrado por horizontes que reflejan sueños de luz; quiero alcanzarlos. Voy a paso seguro , voy de tu mano, respiro el aire , siento el espacio , la inmensidad del cielo que baña mi cuerpo mientras tu observas el sendero sonriendo siempre, como si nada pasara.

Pero ahí estoy yo después de ver a cercanía la vida y muerte, sin embargo tu sigues sonriendo , sujetando mis caídas , apreciando y valorando los rostros que refleja tu hombre en la superficie de un lago, a través de vidrio, del hielo , del el aire. Él piensa que seguramente verías sus ojos detrás de la piedra negra que brota entre las montañas que separan de vez en cuando su camino.

Llegue a un pueblo un día contando cuentos y haciendo suertes con las manos, con cartas con canicas , yoyos, doblando papel y tragando fuego con el cuerpo. Tatué un par de veces papeles con tinta y leía a viva voz sus letras, gritando de libertad y muerte , de sueños e inteligencia , de ratas y gnomos , de lluvia con hielo y de fuego de colores en el cielo. Recuerdo bien ese pueblo, irguieron en su plaza un monumento orgulloso de porte magnifico y de rostro sereno; pero lo hicieron de paja, sujetaba en su mano derecha un costal que significaba lo que él significaba “un costal de sueños, defectos, enfermedades, llanto en silencio y sonrisas apagadas”. En la otra mano sujetaba un libro lleno de nada, por que según decía, la nada es tan grande entre la gente que habita en este mundo que merecía que se le escribiera un libro que no dijera nada.
Las personas admiraban la estatua y cada vez que pasaban por ahí se inclinaban y los hombres enseñaron a sus hijos a respetar la figura pero los hijos gritaban entre las calles del pueblo que nada valía la estatua, que sólo era una bola de paja.

Y seguimos caminando a paso tranquilo y me vez a los ojos y me sonrojo con cada mirada nueva que me enseñas… siempre sonriendo, tratando de sacarme con tu luz de las sombras, pero me da miedo salir a la luz. Que la luz acaricie a los vivos y que las sombras acaricien los secreteos, lo sueños, lo inexplicable, lo extraño, lo misterioso, lo que la belleza no acepta en su claustro…
.
.
Alejandro García
Sacado del recoveco... noches de nostalgia continua.

martes, 13 de noviembre de 2007

Endemoniados.


En la penumbra de la locura baila tango el diablo con la muerte.
Por los salones oscuros de la mente duendes corren con los labios ensangrentados y
manos sucias en las paredes describen el choque de los cuerpos al querer mover lo que no se puede desplazar. La luz que se filtra entre ladrillos mullidos, sólo sirve para agigantar las sombras que correrán rasguñando piedras y sinfonizando tonadas pandemonicas.

¡Ay mundo lucido! lleno de soles al atardecer. Dices que ando loco tambaleándome por las calles, sabes que cuando cuento cuentos, sólo hago crónica de la vida que ven mis ojos.

Dejadme ser un desquiciado, sin juicio por tanto sin prejuicio. Es más loco, el que nos señala, puesto que su enfermedad le grita al oído –Soy cuerdo.

Que los psiquiatras se vallan al infierno y nosotros los endemoniados, al mundo que tanto soñamos.

EGOISTAS


Desperté asustado,
nuevamente estaba en mi cuarto.
Paredes frías imitando mis sabanas,
una ventana empañada por el vaho de mi cuerpo,
el firmamento de concreto en inminente caída
y la dulce voz de mi ordenador diciendo buenos días.

¿Es a caso la realidad tan obscena
cómo para responderle de la misma manera
cada vez que despierto?

Trato de hacer mía esa podredumbre
que viven en conjunto los mortales;
son mortales por que viven muertos
caminan muertos, no sueñan, simplemente mueren
De manera más profunda.

ay de mi.
Quiero asomarme por la ventana sin soltar
sarcásticas carcajadas al ver a la gente en fila
dirigiéndose a la carnicería para servir de alimento
a otros, antes de cumplir el mismo fin.

¿Escucharon? Dije fin, lo divertido es que no lo hay.
Siempre pisamos los mismos pasos, las huellas de los que
quisieron salir pero no lo lograron. ¿Acaso el final del camino
tangente, es una barranca llamada suicidio?

¡Total!
Nadie se da cuenta de que hay alguien a su lado
si este no le da un beneficio tangible.
¡Esperanza!... palabra del milenio
hace que cualquiera ESPERE a que otro haga
lo que a le corresponde. Por mi parte sólo ESPERO
que todos se mueran de manera repentina.
¿Qué nadie puede ayudarme?
Egoístas.

shhhhhhhhhhhh no molestar








Rompe la niebla el paso entre la noche, para cantarle dulces nanas al silencio que llora porque nadie logra entenderlo.

Todo el mundo grita, hace ruido. En la madrugada sirenas de bomba resuenan en los horizontes, por el día la monotonía absurda pero necesaria de los motores, hacen de cada rincón de la tierra una orquesta de hierros que se retuercen, dando paso al progreso que se burla de la quietud, que permite escuchar el canto de las almas.

Pobre silencio, deja darte un abrazo pero tengo miedo que mi respiración o mi corazón perturben tu estadía. Seremos buenos amigos el día que muera, prometo largas platicas con miradas absortas que predigan el futuro: más miradas, de esas que transmiten sueños , no ideas; que hacen sentir frió, calor , aliento , que se expresan sin necesidad de tu enemigo el sonido.
Déjame ser tu amigo silencio, ya no llores, no hay peor llanto que el que no se puede sufrir con gritos. Ese mismo sufro yo y por eso, si, discúlpame , sólo por eso... te entiendo.


Alejandro García