lunes, 28 de abril de 2008

Pienso


Pasa que de repente el cielo suspira su melancolía antes de su llanto. Luego llueve y no sabiendo que decirle porque sufre por tantas cosas , nos ponemos a pensar inmersos en el sentimiento oxidado y lento y triste que danza perezosamente bajo las lagrimas del firmamento. Lo que resulta fatigoso para el pensador, por que con ese escenario difícilmente uno puede imaginar otra cosa fuera de los amores inconclusos , de los tiempos benevolentes, de ese mundo que nos deja por que nos hacemos viejos, tontos al querer aprender más, sin saber que nunca sabremos suficiente.

El aire se hace pesado, como las ideas que fluyen tan lento que podemos detectar todos sus errores, todos , tantos como para no poner en marcha ninguna y de nuevo sentarnos a pensar.

Pesar, en escribir, en cantar, en leer, en reir en aprender algo nuevo en la oscuridad, pero de tanto pensar nos quedamos dormidos.

Estos meses son tan productivos, nunca pienso tanto en todo el año.

viernes, 18 de abril de 2008

pupilas nubladas

Se desvanecen poco a poco los sueños y las cataratas en los ojos del alma cunden sus pupilas. De esta manera no sabe a donde ir, y no avanza por que tiene miedo a chocar con la cabeza, que si de por si dura ahora es de piedra.

lunes, 7 de abril de 2008

jueves, 3 de abril de 2008

Destino figurado

Se desmoronan los relojes y sigo sintiendo que el viento no avanza.
La sangre que se satura en las venas revienta las paredes que conducen la vida,
pero la vida no se sostiene de razón biológica ni matemática.
Ella es y solo es, no pertenece al hombre;
Hasta la propia mano es herramienta de ese dios cauteloso
que arrebata la fuerza justo cuando él lo desea.

En vano es el suicidio.
En vano es la agonía propia que encarna a un ser patético.
En vano nos negamos a la cura que es fácil,
mientras nos revolcamos en la inmunda
suciedad que deja la tristeza a su paso.

La depresión es gris azulado.
Lo azul por las lagrimas que bebe de los
ojos del incauto que se deja llevar por sus juegos
y el gris por que ella misma es un pedazo del cielo encapotado.

Bajemos al infierno
a suspirar sulfuro
y regresemos ala tierra
a exhalar tabaco.

No hay final que controlemos,
no se juega al azar con la
sincronía del universo.

La muerte es sólo el final del eslabón
de una cadena de la que pendemos todos
y que nadie puede cortar.