sábado, 29 de marzo de 2008

carmesí

Si el alma se queja, se adormece el cuerpo y todo se llena de sangre.

jueves, 13 de marzo de 2008

viernes, 7 de marzo de 2008

El lenguaje primario.

Mas allá del sonido estructurado y codificado, sabemos que el lenguaje corporal es la comunicación por excelencia de todo ser vivo. Éste llega por el sentido más desarrollado del hombre: La vista.

Recuerdo que Darwin al examinar los ojos dijo – Esto no puede ser obra de la evolución- Pero no es eso de lo que quiero escribir en este momento. Quiero hablar de la comunicación más vieja y ancestral que pueda conocer el hombre. La comunicación arbórea.

Resulta y he comprobado que dos árboles del mismo tipo, con un espesor similar y con una altura casi idéntica no se dejan mecer de la misma manera por el viento. Podría ser una solución fácil y rápida al problema si nos guiamos por una explicación científica. Pero abramos nuestro tercer ojo y observemos detenidamente la danza de estos.
Uno podrá simplemente mover las hojas y el otro mecer la mitad del tronco con un mínimo de aire. O trazar diferentes danzas inclusive con viento en contra.

Así que en la actitud más pseudos científica el Chayotito amarillo afirma que los árboles hablan. Y esto me lleva a recordar un texto que escribí para un concurso a cerca de los centinelas del mundo.

No trató de imponer una teoría, sino simplemente inyectarles esa curiosidad para que aparquen dos minutos de su día a observar a los árboles.

Y les regalo el escrito que mencione.

Centinelas del mundo

Somos vanos y en nada nos transformamos;
no ellos, ellos no, nunca.
Su estadía en este mundo no es efímera
como la nuestra; Fugaz, simple.
Por eso somos polvo y en ello retornamos,
austero olvido... melancólico final el nuestro.

Ceniza: Tinta con la que su despedida queda firmada,
sellando con la única heredera del fuego, un fuego que
cierra ciclos, añoranzas...
Que no consume madera, sino leyendas,
años que en su corteza como armadura se impregnan.

Los árboles son centinelas del mundo,
soldados de Dios que firmes observan como el tiempo envejece y
que erguidos esperan al frente el cruel ataque del hombre...
Que arranca, destruye, mata... Al final de la batalla
observo sus rastros, paisajes sin sombra se levantan
y el espíritu de los guerreros, por primera vez en siglos... se calla.

Ahí está el eco de lo que un bosque fue...
Sobreviven, desterrados de la tierra que fundaron
y aún así, se oye como nos gritan sus recuerdos
Esperando que encarnemos sus historias... sus cuentos.

Alejandro García

Crisis.

Enmarañados caminos tropiezan con mí andar. Todos se visten y calzan con la penumbra característica que se dibuja en la mirada de los locos.

Se vive solo cuando hay seguridad en los pasos que atraen al destino. Los que disfrutan su apoyo con la tierra, los que suenan y retumban más fuerte que el corazón del mundo.

Hacia donde caminar. Todo parece sensato, sinembargo la incertidumbre podría aferrarse a mi cráneo de por vida. Migrañas de dudas y jaquecas violetas predecirían a mi muerte. Oh Dios de mi FE, ayúdame , señálame , alúmbrame.

Estoy en crisis.